Definiciones de la reunión de afiliadxs del 1º de julio

El día miércoles llevamos adelante la reunión de afiliados convocada para analizar el escenario abierto al cierre del cuatrimestre y la continuidad del plan de lucha.

Se comenzó detallando el escenario que dejó el último fallo judicial, se explicó que la ejecución del amparo continúa a cargo del juez que inicialmente falló por primera vez a favor.

Con relación al acuerdo paritario alcanzado el 10 de junio, mencionamos que se logró la rehabilitación del ámbito paritario, luego de la rotunda negativa del Gobierno a reconocer y sostener ese espacio central de negociación colectiva.

En el análisis de ambas cuestiones se evaluó la necesidad de continuar en el camino de la lucha respecto de los dos escenarios. 

En el marco de esa continuidad se plantearon líneas discursivas para el momento del receso, y al mismo tiempo ideas de posibles esquemas de acciones para el segundo cuatrimestre. Estas cuestiones serán definidas cuando nos encontremos más cerca de ese momento, evaluando la situación en la que nos encontremos. 

Las ideas planteadas en la reunión se presentarán en conjunto con el resto de las organizaciones de base en el plenario de CONADU del próximo viernes 3 de julio, cuyo objetivo será delinear la acción en este periodo de cierre de cuatrimestres en todo el país.

Entre las posibles acciones locales se habló de aprovechar el 13 de agosto, cuando se cumpla un aniversario más del abrazo a la UNAJ y que coincidirá con el inicio de clases, para realizar a lo largo de esa semana asambleas en diferentes turnos haciendo que circule la información sobre la situación docente y de la universidad; al mismo tiempo que pensar acciones que ocupen las calles, que es el lugar donde logramos con más éxito sacarle cosas a este gobierno. Para ese momento también están en el horizonte distintas acciones nacionales, como paros organizados por CONADU o el Frente Sindical en conjunto (algo que se evaluó como crucial) y también posibles acciones en conjunto con el sistema educativo o las centrales sindicales.

Por otra parte, se volvió a abordar la discusión sobre la hibridez de nuestros encuentros, lográndose exponer con argumentos las tensiones entre la masividad de la circulación de la información y las posibilidades –o limitaciones– de ese medio para canalizar discusiones gremiales que implican la presencia y la corporalidad. En ese contexto, apareció en la discusión la creciente violencia que se observa en las redes, en los encuentros virtuales, en las relaciones personales y que ponen de relieve la importancia de los encuentros presenciales en los que esas situaciones no se reproducen. Nos detenemos en este punto porque vemos con preocupación la proliferación de intercambios en redes sociales que reproducen lógicas de hostilidad y deterioran los vínculos entre compañeras y compañeros. La circulación de comentarios que descalifican, estigmatizan o promueven el maltrato, no solo afecta a quienes son destinatarios directos de esas expresiones, sino que también contribuye a naturalizar prácticas de violencia y destrato incompatibles con los valores de solidaridad, respeto y construcción colectiva que sostienen nuestra comunidad. Como organización gremial, reafirmamos nuestro compromiso con la promoción de un diálogo respetuoso y rechazamos toda forma de violencia simbólica o verbal que atente contra la convivencia y el cuidado mutuo.

Para el cierre de la reunión se compartieron algunas apreciaciones sobre discusiones que se vienen sosteniendo en la paritaria local y que se profundizarán en la próxima mesa junto a las autoridades de la UNAJ.