Con avances y desafíos cerramos el cuatrimestre con más fuerza
Termina un cuatrimestre agitado como pocos. Empezó con un intento de reformar la Ley de Financiamiento –acordando con algunos rectores– que nos habría dejado con tan solo un 12% de aumento en tres cuotas para todo este año. Situación difícil de revertir frente a un Congreso con mayoría del gobierno y sus aliados PRO, UCR y provinciales.
Debimos darnos a una dura lucha gremial y política para revertir ese acuerdo, mientras sosteníamos la pelea por nuestros salarios, que nunca habían caído tanto en democracia, lo que nos llevó a una cantidad de paros inédita. El gobierno buscó apretar el torniquete de un ajuste sin fin, pulverizar nuestro salario y blindarlo por ley.
Con una ola imparable de paros demostramos que sin docentes no se puede hacer universidad. Nuestra ausencia dio presencia a la crisis del sistema. Mientras transcurría el plan de lucha, y sin dejar de lado nuestra forma de construir medidas democráticamente con asambleas que nunca perdieron su volumen y capacidad de reflexión, debimos reaprender a vivir institucionalmente en una federación. Luego de años de ser excluidos volvimos a construir movilización con todo el resto de la CONADU, fue una tarea más en este contexto de lucha.
Ya con todo el espacio gremial en sintonía avanzamos hacia la Marcha Federal en mayo, logramos convocar con afichadas, pasadas por aulas y discusiones con toda la comunidad, ahora los cuerpos y las palabras fueron esenciales para esa tarea.
En junio el gobierno debió ceder y rehabilitar la única paritaria en el estado que venía negando desde su asunción. Luego de habernos dejado sin voz (al imponer sobre la docencia el acuerdo negociado para estatales con UPCN) nos ofrecieron un aumento que representó un alivio para muchxs compañerxs. Endeudarse o no llegar a pagar el alquiler se volvía una realidad abrumadora y angustiante, por lo que ese aumento representó un respiro que nos permitió tomar nuevas fuerzas para seguir la lucha.
Para este momento ya estábamos frente a las elecciones de nuestro sindicato, y con la participación de casi el 70% de nuestrxs afiliadxs se renovaron nuestras autoridades, legitimando la representatividad de la acción colectiva y democrática de ADEIUNAJ.
La lucha continuó mostrando ser efectiva con la aprobación favorable del amparo por parte de la Corte Suprema al gobierno, que insiste en incumplir la ley y en no respetar el derecho del pueblo a manifestarse, tal como sucede con la ley de discapacidad o al apalear jubilados semanalmente. Todas las instancias legales nos dieron la razón, no quedan más excusas, el gobierno debe cumplir la ley.
Si bien el amparo presentado y respaldado por la Corte habla de salarios y becas Progresar (los dos componentes principales de la existencia de nuestro sistema universitario para asimilarse a algo justo) la lucha sigue por los fondos de investigación, los de funcionamiento y las mismas becas.
Sabemos que mientras este gobierno esté a cargo del Estado la ciencia y la soberanía no están a salvo. Lo vuelve a demostrar al bajar la cabeza y mirar a un costado ante la irrupción de un barco de la armada inglesa en aguas argentinas y con el proyecto de ley que pretende autorizar la venta de tierras a extranjeros, aún teniendo el antecedente nefasto del caso Joe Lewis, quien se ha apropiado de un lago en la Patagonia con la complicidad del Poder Judicial.
Como cierre del cuatrimestre, y luego de una extensa negociación, logramos firmar un acuerdo en la paritaria local sobre alguno de los puntos planteados en nuestro reclamo de mayo del 2025. Pudimos cerrar acuerdos acerca de la recategorización de ayudantes en JTP, forma de pago y duración de suplencias y consolidación de ampliaciones de dedicación en los concursos. Todavía queda mucho por delante pero restablecer este diálogo es fundamental para avanzar sobre la mejora de nuestras condiciones de trabajo en la UNAJ.
En línea con la ampliación de derechos para la docencia universitaria lanzamos –y con mucho éxito– el Plan para el Desarrollo Habitacional destinado a la adquisición de lotes para afiliadxs, entendiendo que el derecho a la vivienda también es un campo de trabajo para las organizaciones gremiales.
Luchar no ha sido en vano, luego de varios años pudimos comenzar a ver avances fruto de la organización, la unidad y la estrategia para exigir el cumplimiento de nuestros derechos.
Ahora es momento de prepararnos para un justo descanso, para recuperar el aliento para continuar sosteniendo lo que construimos en este tiempo y seguir exigiendo: Milei cumplí la ley, adelantamiento urgente de paritarias.
