Convenio para el desarrollo habitacional. La tierra para construir un futuro también es un derecho.

Cuando comenzamos este proyecto con mucha ilusión sabíamos que podía convertirse en una oportunidad importante para muchxs compañerxs, la convocatoria tuvo una respuesta que superó todas las expectativas, 154 compañerxs se inscribieron, la demanda se escuchó y el convenio se amplió de 30 a 50 lotes para que más familias pudieran ser parte de esta iniciativa.


Luego de la inscripción y con la puesta en marcha de la primera etapa, cerca de 20 compañerxs de ADEIUNAJ fueron seleccionados para avanzar con la adjudicación de los lotes. Algunx de ellxs decidieron no continuar el proceso y esos lugares fueron ocupados por otrxs compañerxs que seguían en el orden de prioridad, permitiendo que más familias puedan beneficiarse del convenio.

El proceso de postulación incluyó una serie de preguntas para conocer el universo de interesados en acceder al convenio. En base a esas respuestas los sindicatos de base construyeron el orden de prioridad sin conocer los datos particulares para asegurar la transparencia del proceso. Los resultados mostraron un perfil mayoritario de trabajadoras docentes (66,9% son mujeres), y entre ellas casi el 80% declara tener otro trabajo por fuera del sistema universitario, lo que habla de salarios que no alcanzan y de jornadas que se multiplican para sostener la vida cotidiana. A esto se suma un porcentaje (18,2%) que además tiene personas a cargo, es decir, que a la doble jornada laboral le agregan una tercera: la del cuidado, históricamente invisibilizado y feminizado. En este marco, no sorprende que más del 63% de las solicitudes tengan como horizonte «tener una propiedad sobre la cual planificar el futuro», habla de la búsqueda de estabilidad y de un lugar propio desde donde proyectar la vida, después de sostener con el cuerpo y el tiempo tantas responsabilidades a la vez.

En este sentido nos alegra y enorgullece formar parte de este proyecto de profunda mejora de las condiciones de vida para la docencia universitaria. Hoy, quienes fueron seleccionados ya se encuentran eligiendo sus terrenos y dando los primeros pasos hacia un proyecto que para muchxs representaba solo un sueño, acceder a la tierra y pensar en la casa propia. Agradecemos especialmente el trabajo y compromiso de la compañera Hebe Lencina como parte fundamental de este proyecto.

La masiva inscripción refleja una necesidad concreta y marca la trascendencia de esta política sobre la cual haremos el mejor esfuerzo para fortalecer y profundizar.