NO A LOS DESPIDOS EN UNDAV.
ADEIUNAJ ha realizado una asamblea y aprobado la solidaridad de las y los docentes de la UNAJ con ADUNA y la exigencia del reintegro inmediato de las trabajadoras docentes en sus puestos de trabajo.
Al mismo tiempo queremos mandar un mensaje a la comunidad educativa hermana de Avellaneda en estos momentos álgidos que atraviesa nuestro país. Nuestras universidades creadas al calor de un proyecto nacional, popular e inclusivo son un modelo de que es posible un país justo y soberano y deben ser ejemplares al respecto.
En ese marco el respeto irrestricto a las leyes laborales (conquistados en los criticados por el anterior gobierno “últimos 70 años”) y los convenios colectivos deben formar parte de las relaciones laborales en nuestras instituciones. No podemos dar lugar a ser la avanzada de la reforma laboral que en estos días estos sectores han puesto en la agenda. Por conciencia histórica y por compromiso popular defender un modelo de relaciones laborales con derechos tiene que ser parte inexcusable de la gestión del trabajo. El diálogo deviene de esta manera una obligación antes que una opción.
Tenemos ambas instituciones ya una década de vida pero aún no se ha consolidado nuestro prestigio académico completamente en los respectivos territorios en los que actuamos luego de años de duros ataques y descalificaciones a las “universidades por todos lados”, cuidar y potenciar ese prestigio es parte de nuestra responsabilidad colectiva en tanto actores de la comunidad pero además en defensa de nuestros intereses sectoriales.
La fuerza que ganó las últimas elecciones, responsable del ataque mas brutal sobre nuestras universidades, tuvo particular saña sobre aquellas que damos espacio a los sectores populares y por ello cuidarnos y defender conjuntamente el proyecto de universidades del bicentenario es algo que también nos involucra a todos los actores de la comunidad. Esto conforma uno de los momentos cruciales de nuestra memoria colectiva, cuando en 2018 el cierre de la universidad por falta de financiamiento estaba a la vuelta de la esquina. En ese momento la comunidad entera fue capaz de unirse superando conflictos sectoriales (como 140 docentes sin sueldo por un año o 60% de la planta precarizada) poniendo la universidad por delante y actuar en conjunto gestión, estudiantes, nodocentes y docentes.
Instamos a las autoridades a restablecer los puentes de diálogo con las y los trabajadores docentes y a la comunidad entera a restaurar las cadenas que nos permitieron atravesar el macrismo y llegar a este momento con nuestras universidades preparadas para enfrentar la pandemia de la que estamos saliendo.
Cuidemos lo construido, cuidemos nuestra universidad y a su gente.
