TELETRABAJO, FAMILIA Y CUIDADOS. A veces el trabajo debe esperar

LA SALUD NO ES NADA MAS QUE LA AUSENCIA DE ENFERMEDAD. ES DISPONER PLENAMENTE DE NUESTRAS FACULTADES FISICAS Y MENTALES. MANTENER LA SALUD PSICOLÓGICA EN EL TRABAJO ES FUNDAMENTAL PARA QUE ESTOS MOMENTOS DE NUEVOS DESAFÍOS NO NOS DESESTABILICEN NI A NUESTRA FAMILIA.

Entre los desafíos que implica pensar nuestra nueva situación como Teletrabajadoras/es, aparecen reclamos que a muchas personas les cuesta identificar como un asunto de índole laboral: ¿Cómo compatibilizar el trabajo con el cuidado de un/a hijo/a cuando aún no logró las mínimas autonomías humanas?

Superando el mediocre argumento del durazno y la pelusa se impone una reflexión algo más profunda. Cuando una trabajadora (también trabajadores, pero partamos de la realidad) asume compromisos de trabajo y responsabilidades, lo hace en el marco de una sociedad con redes familiares de ayuda, dispositivos sociales, económicos y hasta legales que le permiten delegar y compartir el cuidado de sus hijes para cumplir con sus compromisos y desarrollarse en el ámbito profesional y personal.

En este contexto sanitario, sabemos que abuelos/as, personal doméstico o las habituales redes de cuidado han dejado de ser recursos con los que se puedan contar y ni hablar de las escuelas o jardines de infantes/maternales de los que no se sabe aún su fecha de retorno. Al mismo tiempo, trabajar en casa requiere poder disponer de un espacio acorde a la tarea, que permita a su vez tomar distancia de las demandas de niñes a cargo. No podemos suponer que todes estamos en las mismas condiciones y disponemos de los mismos recursos para llevar adelante la nueva situación laboral.

Hoy en medio de una (hasta legalmente declarada) EMERGENCIA que pivotea sobre la SOLIDARIDAD se vuelve necesario leer bajo esa óptica muchas de las circunstancias de la vida cotidiana.


Por ejemplo, nuestra universidad (como casi todas) ha encarado la virtualización de materias sabiendo el riesgo que implica y sin estar organizada o prevista tal tarea ni la capacitación suficiente de todos y todas. Aún a pesar de las múltiples limitaciones, estamos trabajando intensa y prolíficamente la gran mayoría de docentes para el 13/4 recibir a la extraordinaria matrícula de nuevos estudiantes y a quienes continúan sus estudios pese a todo. De hecho, más de una comunicación de la universidad ha hecho público el agradecimiento y la valoración de las autoridades a les docentes, por el esfuerzo extra que supone preparar materias de urgencia y capacitarse para llegar en condiciones al primer día de clases.

Hay compañeras docentes que por diversas situaciones se encuentran asumiendo sin ningún tipo de red ni apoyo las tareas de cuidado, que tienen niñes en edades que demandan atención full time y que no encuentran el tiempo y/o el espacio mental para atender plenamente además de sus obligaciones asumidas las nuevas que se derivan de la emergencia.

La normativa emanada desde el Ministerio de Trabajo invita a les empleadores atender estas situaciones dispensando a les trabajadores de una parte o la totalidad de las tareas según se la necesidad y las condiciones.
Desde ADEIUNAJ presentamos esta cuestión a las autoridades de las que reclamamos -atentas/os también a ese reconocimiento público al esfuerzo colectivo- sensibilidad para atender estos casos particulares de docentes con menores a su absoluto cargo.