YA NI EL SIMULACRO DE NEGOCIACIÓN: ¿CIERRAN PARITARIA EN UN 62%?
El acuerdo salarial del que tomamos conocimiento el día de hoy que alcanzará un 62% para el 2022 con una inflación prevista no menor al 80% resulta a las claras insuficiente. Contempla aumentos por el 7% en agosto, 5% en septiembre y 9% en diciembre, un aumento de la garantía salarial hasta diciembre ($ 5.000 simple y semi y $10.000 completa y exclusiva) y revisión en octubre que para alcanzar la inflación (sin superarla) debería estar en torno al 20%, algo poco verosímil con estos aumentos previos que ya están desactualizados.
¿Cómo llegamos a esta situación?
Ese acuerdo no es el producto de una mesa de negociación sino de la aceptación sin más de una oferta. Las evidencias son claras, un sindicato de nuestra federación (vecino, además), realizó el martes una reunión asamblea aprobando una oferta que no se había formalizado públicamente.
¿Cómo es que llegamos a una paritaria en que no está prevista ni la negociación ni la consulta? La consulta por aceptación o rechazo es una práctica habitual en muchos sindicatos y una constante en ADEIUNAJ, y debería ser una práctica que respete nuestra Federación.
La conducción actual de CONADU está tan condicionada por sus acuerdos con el Ministerio de Trabajo, cuya intervención le permitió conservar en forma fraudulenta las elecciones de la Federación, que está impedida de ejercer cualquier tipo de reclamo. A punto tal que no han reclamado siquiera equiparar lo que ha alcanzado CTERA para los niveles obligatorios de la educación, con un porcentaje acordado (ya en mayo) del 70%.
No lo han hecho incluso en un contexto como el actual donde el frente de todos tomo nota de que las políticas restrictivas del gasto aplicadas por Guzmán nos llevaron a esta situación. Sin embargo, hay funcionarios cómo el ministro de trabajo que no han tomado debida cuenta de esta situación insisten con salarios a la baja, arrastrando a sus socios políticos como la conducción de la CONADU
Nuestra representación gremial nacional no está representando más que sus propios intereses: la perpetuación en sus cargos, el tipo de construcción que antes criticaban de otras organizaciones gremiales. Al mismo tiempo el resto de las federaciones expresa o bien la misma política de firmar sin chistar o una incapacidad de construir capacidad de negociación con medidas sin rumbo ni éxito por estar más atadas a la coyuntura política que a los intereses de les docentes.
La conducción fraudulenta de CONADU se aleja así de la situación de les trabajadores: los salarios no alcanzan y la inflación desorganiza nuestras vidas.
En este contexto, convocaremos la semana próxima con el inicio de las clases una reunión para profundizar este debate sobre el modelo sindical y las reivindicaciones salariales y proponer esquemas de trabajo que permitan canalizar nuestras demandas, básicamente nuestros salarios le ganen a la inflación.
