POR UNA SOCIEDAD QUE NO PENALICE A MUJERES Y PERSONAS GESTANTES

Si bien debido a la clandestinidad es muy difícil estimar la cantidad de abortos que se realizan en nuestro país, es un dato claro que la criminalización del aborto no ha hecho que estos dejen de existir. Lo que sí ha provocado la clandestinidad del aborto es la muerte de mujeres por realizarlo en malas condiciones sanitarias y la saturación de las guardias ginecológicas que se dedican casi exclusivamente a atender los efectos de abortos mal realizados.

La clandestinidad del aborto aumenta las brechas sociales y pesa especialmente sobre los sectores más desfavorecidos, provocando además un problema de salud pública. La restricción de derechos sobre mujeres y personas que gestan tiene enormes costos. Además de la muerte o secuelas en los cuerpos, los costos del aborto clandestino son enormes para nuestro sistema de salud.

Por eso es que como trabajadoras de las universidades nacionales y públicas de nuestro país no podemos mirar para otro lado. La interrupción voluntaria del embarazo debe ser Legal, Segura y Gratuita. Es ahora, es urgente.