CONQUISTAMOS LAS DISPENSAS/LICENCIAS POR CUIDADO ¿CÓMO SE CUBRE ESAS COMISIONES

LA MAYORÍA DE LAS DISPENSAS SOLICITADAS FUERON OTORGADAS LUEGO DE MESES DE NEGOCIACIÓN, SIN EMBARGO NO HAY NOVEDADES DE LAS POCAS DESIGNACIONES QUE SE NECESITAN PARA CUBRIR COMISIONES VACANTES.

Finalmente, luego de dos meses de negociaciones y tironeos, logramos que las autoridades de la UNAJ reconocieran el derecho de los compañeros y compañeras a licenciar las tareas en función de las tareas de cuidado.

Se trata de una conquista importante, por lo que costó y porque implica incorporar la dimensión de los cuidados al pensarnos como trabajadores y trabajadoras.

La demora fue mucha, mucha también la oscilación e incluso las contradicciones entre los distintos sectores de la universidad. Por un lado, encontramos que estas dilaciones tienen como telón de fondo la desconfianza de las autoridades respecto de los y las docentes de la UNAJ, el temor constante a que solicitamos en forma masiva una dispensa que solo fue tramitada por 12 compañeros/as en todo el año. Al mismo tiempo queda expuesta la arbitrariedad y los prejuicios de algunos sectores de la universidad, quienes mientras aprueban la licencia para una madre la niegan a padre con igual cantidad de hijes de edades iguales: una implementación sexista de una política pensada con perspectiva feminista. 

Tanta mezquindad plantea la pregunta de cuánto compromiso tienen las autoridades con el derecho a la universidad de las y los estudiantes que ven deteriorados sus estudios por ausencia o por sobrecarga en otras comisiones. 

Por último, llama la atención que pese a que la SEF sea la que finalmente dio el último «sï” a las licencias, no habilite las pocas designaciones que serían necesarias para cubrirlas (menos de 5 en total) habiéndose comprometido el CPE con las mismas en repetidas ocasiones.

La universidad esta ahorrando por tener gastos (luz, limpieza, papel, electricidad) en niveles menores o nulos que los que tendría si en lugar de trabajar en nuestras casas lo haríamos en la UNAJ, nuestro lugar de trabajo. ¿porqué no usar esos fondos (mas alla de que las suplencias estuviesen garantizadas) para atender ésta y otras situaciones emergentes? ¿porqué los mayores gastos se cargan exclusivamente en nuestra cuenta?

Hoy la Universidad funciona en grandísima medida gracias a nuestras conexiones particulares. El esfuerzo y la responsabilidad deben ser compartidas no exigirla solo a los y las docentes.